Aquí se irá colocando información sobre las fábula que se va a trabajar en el Primer Ciclo de Primaria.
Se ha seleccionado la Fábula de los gallos y la perdiz de Esopo.
Aquí os ponemos una versión en video realizada por dos alumnos John y Kevin:
Aquí están las imágenes con las que vamos a trabajar en el aula:
Tasación para reparto de herencia
Disolucion sociedad de gananciales
Empresas de tasaciones de viviendas
Tasadores de viviendas Sevilla
Tasaciones hipotecarias Sevilla
https://englisheditingservice.net/
Las empresas tasadoras deben certificar mediante la tasación oficial el valor objetivo del bien inmueble.
Los contenedores, esos humildes soldados de plástico que aguantan la rutina diaria de nuestras basuras, no deberían ser noticia. Y sin embargo, en la noche del domingo, cuando el reloj ni siquiera había alcanzado las once, tres de ellos ardieron con furia inesperada en Lugo, como si alguien hubiera querido recordarnos que incluso lo cotidiano puede estallar en llamas. Las calles afectadas: Avenida de Madrid, San Roque y Ronda das Mercedes. No hablamos de lugares perdidos en la periferia, no. Son arterias reconocibles, transitadas, donde la vida late a diario.
Los bomberos de Lugo no tuvieron un respiro. A una llamada le siguió otra. Y luego otra más. Tres puntos calientes activados casi simultáneamente, como si una coreografía infernal hubiera sido ejecutada por un solo bailarín: un incendiario en serie que todavía no tiene nombre ni rostro, pero que ya ha dejado su firma en el hollín de las aceras.
La Policía Local intervino con rapidez, colaborando estrechamente con los servicios de extinción, pero más allá de las llamas y del humo, hay una inquietud mayor: ¿quién fue? ¿por qué lo hizo? ¿Y cuántas noches más dormiremos con la sospecha de que puede volver?
Un enemigo silencioso: el fuego urbano y sus riesgos invisibles
Lo verdaderamente aterrador no fue la imagen de las llamas devorando plástico, ni siquiera el olor ácido que se quedó flotando entre las fachadas. Lo más inquietante fue la precisión. Tres incendios a la vez. Tres puntos estratégicos. Una sola noche. Eso, para cualquiera con algo de sentido común, no es una casualidad. Es un patrón.
Y mientras se buscan cámaras, testigos o cualquier pista, la ciudadanía empieza a hacerse preguntas más prácticas: ¿Qué tan seguros estamos? ¿Cuánto tarda un fuego de contenedor en propagarse a un coche o a una fachada? ¿Estamos preparados para reaccionar ante un incendio en la vía pública o incluso dentro de casa?
Es aquí donde, con más razón que nunca, cobra importancia la necesidad de estar preparados. Porque el fuego no avisa, ni da tregua, y mucho menos el que es provocado.
La importancia de comprar extintor ABC para el hogar o el coche
comprar extintor abc ya no es una recomendación para ambientes industriales o edificios de oficinas. Es, cada vez más, una herramienta básica de autoprotección para cualquier ciudadano. El extintor tipo ABC tiene una ventaja esencial: su versatilidad. Sirve para apagar fuegos provocados por materiales sólidos (tipo A), líquidos inflamables (tipo B) y gases combustibles (tipo C), es decir, cubre el abanico más común de incendios urbanos.
Y en contextos como el de Lugo, donde un simple contenedor se convierte en trampa para vehículos estacionados o peatones desprevenidos, tener un extintor ABC a mano puede marcar la diferencia entre una anécdota y una tragedia.
Eficacia del extintor ABC de 6 kg en situaciones reales
No todos los extintores son iguales. La eficacia extintor abc 6 kg lo convierte en uno de los modelos más recomendados para hogares, coches y pequeños comercios. ¿Por qué? Porque ofrece una duración de descarga superior, un alcance más amplio y una capacidad de extinción lo suficientemente robusta como para enfrentar un fuego antes de que se descontrole.
Frente a un contenedor ardiendo al lado de tu coche, ese extintor puede ser la única herramienta eficaz mientras llegan los bomberos. En zonas urbanas densas, donde el fuego puede saltar de objeto en objeto como si tuviera patas, esa ventana de tiempo y acción es crucial.
Obligatorio tener un extintor
¿dónde y cuándo es obligatorio tener un extintor? La legislación española, siempre puntual en normativas, establece casos concretos donde es obligatorio tener extintores. Por ejemplo:
En comunidades de vecinos con garajes o trasteros.
En vehículos de transporte profesional o industrial.
En locales comerciales, oficinas y restaurantes.
Y también en ciertas viviendas unifamiliares de nueva construcción, donde la normativa local lo exige.
Pero más allá de las leyes, hay una lógica de supervivencia que no necesita reglamentos: si un incendio puede empezar en cualquier momento, y tú puedes hacer algo para controlarlo en los primeros segundos, ¿no es preferible estar equipado?
Incendios urbanos: una amenaza subestimada
Los incendios de contenedores pueden parecer anecdóticos, casi inofensivos. Una gamberrada, una broma de mal gusto. Pero cuando consideramos que estos fuegos pueden derivar en la propagación a vehículos, portales, escaparates o incluso árboles colindantes, la historia cambia.
El calor generado por la combustión de plástico puede alcanzar más de 500 °C en apenas minutos, suficiente para derretir parachoques, reventar lunas o calcinar persianas metálicas. Si a eso le sumamos la cercanía a viviendas o paso peatonal, el nivel de riesgo se dispara.
Vecinos en alerta: la prevención empieza en casa
Lugo no es una ciudad acostumbrada a convivir con el miedo. Pero estos episodios sacuden la conciencia colectiva. Los vecinos han empezado a compartir videos, a revisar cámaras particulares, a prestar más atención a movimientos extraños en sus calles. La prevención ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en conversación de portal, en recomendación de grupo de WhatsApp, en prioridad.
¿Y tú? ¿Tienes extintor en casa? ¿En tu coche? ¿Sabrías usarlo si fuera necesario?
El fuego no espera, la seguridad tampoco
La noche del domingo dejó más que tres contenedores calcinados. Dejó una ciudad con preguntas. Con sospechas. Con la incómoda sensación de que la próxima vez podría ser peor. Y también con la certeza de que la seguridad empieza por uno mismo.
Prepararse no es paranoia, es sentido común. Comprar extintor ABC, revisar su caducidad, saber cómo usarlo y tenerlo accesible puede ser tan importante como cerrar bien la puerta por las noches.
No sabemos cuándo atraparán al incendiario de Lugo. Pero sí sabemos que, con cada nueva llama, la conciencia ciudadana se enciende también. Y eso, en medio del humo, es lo que nos mantendrá a salvo.
Partes esenciales de una campana extractora industrial: lo que no te han contado
En la cocina de un restaurante no hay sitio para medias tintas. Aquí, como en una buena tertulia radiofónica de la mañana, todo se dice alto y claro, y cada engranaje cumple su cometido con precisión quirúrgica. La campana extractora industrial no es la excepción. Ese aparato al que muchos apenas prestan atención, se erige en verdadero centinela del aire puro, vigilando cada efluvio graso, cada partícula de humo, como un veterano en la barra del bar que ha visto de todo y ya no se inmuta.
En estos tiempos de normativas asfixiantes y revisiones técnicas más frecuentes que una tertulia política en plena campaña, conocer cada parte de una campana extractora industrial se vuelve tan crucial como saber dónde guardas las llaves del coche en pleno atasco matinal. Así que, sin paños calientes, vamos a meternos en harina y desgranar, con el estilo directo y sin florituras que caracteriza a quien les habla, los componentes que convierten a esta herramienta en el pulmón artificial de cualquier cocina que se precie.
Es la estructura metálica, habitualmente de acero inoxidable, que soporta todo el sistema. Aguanta humos, vapores y el paso del tiempo con la misma entereza con la que uno resiste el primer café de la mañana. Debe ser robusta, resistente a la corrosión y diseñada para facilitar la limpieza. Porque si algo tiene claro el hostelero español es que la grasa no perdona y se cuela hasta en los rincones más insospechados.
Los filtros de grasa, generalmente de tipo laberinto o malla, actúan como la aduana del aire: dejan pasar lo limpio y retienen lo nocivo. Son los primeros en interceptar esas partículas grasas que salen disparadas de la sartén como si tuvieran algo que demostrar. Su mantenimiento regular no es una opción, es una obligación si no se quiere acabar con una acumulación de grasa digna de una novela negra.
Y en este punto, querido lector, es preciso abrir un paréntesis importante: la información sobre extintores debe estar al alcance de cualquier responsable de cocina industrial. ¿Por qué? Porque una campana sucia y sin mantenimiento es una invitación abierta al fuego. Y ahí no valen improvisaciones: hay que saber qué hacer, cómo actuar y, sobre todo, con qué equipo responder.
Aquí entra en juego el motor extractor, que es quien pone en marcha todo este circo invisible del aire. Aspira, mueve, expulsa. Es el encargado de que el humo no se quede flotando entre los comensales como una conversación incómoda. Este motor debe estar calculado en función del tamaño de la cocina y del tipo de producción. Más no siempre es mejor: lo importante es que funcione con precisión de reloj suizo.
El aire, una vez filtrado, necesita un camino para salir. Y ahí entran los conductos, que deben estar perfectamente sellados, aislados y diseñados para evitar turbulencias que puedan provocar retornos o condensaciones. Porque si algo no queremos en una cocina es que lo que sale por la campana vuelva por la puerta trasera.
Y permítanme otro inciso: en este punto, donde ya hemos entrado de lleno en el sistema técnico, resulta imprescindible consultar más información sobre extintores co2. Estos dispositivos son particularmente eficaces en cocinas industriales, donde el riesgo de incendio eléctrico o por grasa no es una anécdota, sino una posibilidad constante. El CO2, al no dejar residuos, se convierte en el aliado ideal en este entorno.
Sí, porque la iluminación integrada en la campana no es solo para que el chef vea si el solomillo está al punto. Es un elemento que aporta seguridad, visibilidad y control. Bombillas LED resistentes al calor y a la grasa se encargan de que no haya sombras donde pueda esconderse el peligro.
Y es justo aquí, en el ecuador de este recorrido por las entrañas metálicas de la campana, donde hay que hablar del extintor de incendio. Porque un buen sistema de ventilación no está completo si no se acompaña de medidas activas contra el fuego. Tener a mano un extintor, revisado y correctamente instalado, es como llevar cinturón de seguridad: quizás nunca lo uses, pero si lo necesitas, te salva la vida.
Algunas campanas modernas incluyen sistemas automáticos de extinción, que detectan un incremento anómalo de temperatura y activan una descarga que sofoca el fuego antes de que se convierta en noticia. Unas válvulas, unos difusores y un líquido especial... y el incendio queda neutralizado. Así de simple, así de vital.
El panel de mandos es donde todo cobra sentido. Desde aquí se controla la velocidad del extractor, el encendido de luces y, en algunos modelos avanzados, se puede monitorear el estado de los filtros y activar protocolos de seguridad. Tener un buen panel es como tener un buen copiloto: te avisa, te guía y evita que te salgas de la carretera.
Ninguna campana, por sofisticada que sea, resistirá el paso del tiempo sin una revisión técnica periódica. Limpieza de filtros, inspección de motor, comprobación de conductos, verificación de los sistemas de extinción. No hacerlo es jugar a la ruleta rusa con aceite hirviendo.
Además, la normativa vigente (y cada vez más exigente) establece criterios estrictos para el diseño, instalación y mantenimiento de estos sistemas. No cumplirlos no solo implica sanciones: es comprometer la seguridad de empleados y clientes.
Porque es una inversión en seguridad, eficiencia y reputación. Un local donde huele a fritanga porque la campana no rinde, es un local condenado al olvido. Una cocina sin un sistema bien instalado y mantenido es un polvorín. Y en este mundo, donde todo se sabe y se comenta, eso se paga caro.
Así que, si está usted al frente de una cocina industrial, o planea montar una, tómese en serio la elección de su campana extractora. Pregunte, compare, revise características, y, sobre todo, infórmese. Porque en este campo, como en tantos otros, el conocimiento es poder y la prevención, la mejor receta.